El Piloto
El Periodo de Miguel Mery, como Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Coahuila, se distingue por su única característica, de nepotismo, influyentísimo, amiguismo, corrupción, y compadrazgo en los nombramientos judiciales, ya que en perjuicio de la impartición de justicia, incrusto a sus afines y a sus amantes dentro del Poder Judicial, ya que es un secreto a voces de que en los nombramientos de Jueces, Magistrados Distritales, Magistrados Supernumerarios y personal administrativo, se pervirtió y prostituyo al servicio judicial, para muestra un botón, 4 Jueces del Distrito Judicial de Torreón, que fueron ascendidos por Mery, están casados entre si, la Juez Quinto Civil, Rosalba Ixchel Rodríguez Villagrana, es esposa del juez Segundo Mercantil, Ariel Soto Cabral.
Así mismo, la Juez Cuarto Civil, es esposa del Juez Sexto Civil, José Octavio Quiñones Rivera, y a su amante Carla Estefanía Zalazar Limones, con quien procreó un hijo, a ella la hizo Juez Tercero Familiar, también hizo Juez Cuarto Familiar, a su Amiguis Fernando Villarreal Ruiz, quien de ser defensor de oficio paso a ser Juez de un plumazo, y la misma suerte corren su Compadre del alma el Magistrado Distrital en Torreón, Francisco José Adame Acosta, quien sin ninguna experiencia judicial se le nombró Magistrado en la Región Lagunera, así como el Magistrado Distrital de Piedras Negras, Gerardo Ontiveros Rentería, que no tiene experiencia judicial, ni litigiosa de relevancia, y solo por ser de los consentidos de Mery, ya ostentan esos Altos Cargos Judiciales, y es el colmo de que ahora con la reforma judicial se quieren reelegir. “Qué bonita familia”.
Con esa camarilla, es con quién Mery, hace sus tracalalas, corruptelas y violaciones a la impartición de justicia. Pobre Coahuila con esos Funcionarios impresentables.
Nadie del Poder Judicial dice nada, por la Amenaza de Mery y sus achichincles, de tomar represalias contra aquellos que se atrevan a señalarlos.
No te acabes Coahuila, y Manolo Jiménez, bien gracias.

